Cuando ya te sentías súper moderno porque de vez en cuando te tomas un milkshake, aparece el Bubble Tea para que te vuelvas un dinosaurio. Esta bebida que se popularizó en Taiwán en los años ´80, hoy hace furor en Estados Unidos, así como en algunos países de Latinoamérica. Mezclas de té frío, frutas, leche, tapioca de colores y mucho más, esta bebida ya tiene fanáticos en todo el mundo.
En Taiwán los Bubble Tea Shops son moneda corriente, grandes y pequeños emprendedores, algunos hasta han cruzado su frontera e instalado sus negocios también en otro países, sumando adeptos a su bebida estrella. Aunque corren muchas y diferentes versiones sobre el origen del Bubble Tea, se dice que los Taiwaneses vieron en Japón como vendían café helado y quisieron incursionar con sus tés fríos y combinados con leche. Mezclándolos además con frutas, azúcar o miel, se dice también que un buen día una mujer decidió tirar al fondo del vaso unos trozos de un postre llamado Fen Yuan, elaborado con tapioca. Parece que a los presentes gustó tanto que este acto impulsivo fue de a poco sofisticándose, y para quedarse.
En Uruguay sólo conseguimos en el mercado las típicas tapiocas, esas bolitas blancas y pequeñas, que al cocinarlas obtienen una consistencia gelatinosa y transparente. En otros mercados más grandes y ya consumidores de mandioca y Bubble Tea, las mismas bolitas se consiguen de todos colores. Para cocinarlas, se hierven en 7 partes de agua por cada parte de tapioca, durante aproximadamente 15 minutos, para luego apagar el fuego y dejarlos otros 15 minutos reposando en el agua.
El Bubble Tea se hace con una parte de té frío, y el que más se usa es el té negro, earl grey o té verde aunque los hay con todo tipo de tés y esto depende de la casa de té donde lo vayas a comprar. Lleva leche y algún sabor, los más industriales se elaboran con saborizantes artificiales, pero en casa te harías un Bubble Tea con frutas frescas y deliciosas mezclando los sabores a tu gusto. Algunos lo endulzan directamente con azúcar rubia, otros con miel, y hasta con almíbar.
Para hacerte entonces tu propio Bubble Tea necesitás tapioca, una coctelera, té frío, hielo, frutas frescas licuadas con leche, azúcar o miel, sorbetes lo suficientemente gruesos como para que pasen las bolitas de tapioca. Ya teniendo las tapiocas cocidas, hacés un té y lo dejás enfriar, lo ponés en la coctelera en iguales partes con el licuado le frutas y leche, algunos hielos, endulzás y batís. En el fondo del vaso va la tapioca y por encima volcamos el batido, y listo para disfrutar.
La tapioca, que está hecha de mandioca, además de ser apta para celíacos tiene grasas beneficiosas para el organismo (aporta hidratos de carbono complejos), Vitaminas del grupo B, es rica en vitamina C, en minerales como el potasio, hierro y calcio. También se le adjudican propiedades digestivas, emolientes y astringentes.
Una forma colorida y divertida de incursionar en el ya conocido té, aunque con una nueva versión, y ¡encima con tapioca!.