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	<title>BLa La conversación es el principio</title>
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	<description>La conversación es el principio</description>
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		<title>la diseñadora</title>
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		<pubDate>Thu, 23 May 2013 04:59:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>BLa</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
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		<description><![CDATA[Creó Pastiche en 2007 y acaba de volver al ruedo con un proyecto de diseño que maduró a la medida de sus condiciones: trabajo en familia, oficina en casa y una colección de profunda personalidad. Lucía Ottonello y su versión del estilo total.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a  href="http://www.revistabla.com/la-disenadora/luli-ottonello/" rel="attachment wp-att-28535"><img class="alignleft  wp-image-28535" style="margin: 10px 20px;" alt="" src="http://www.revistabla.com/wp-content/uploads/2013/05/Luli-Ottonello.jpg" width="300" height="450" /></a></p>
<p>Creó Pastiche en 2007 y acaba de volver al ruedo con un proyecto de diseño que maduró a la medida de sus condiciones: trabajo en familia, oficina en casa y una colección de profunda personalidad. Lucía Ottonello y su versión del estilo total.</p>
<p>A las 10.30 de la mañana de un viernes de abril, la casa de Lucía Ottonello es una casa al sol. Los ambientes están marcados por la funcionalidad, antes que por un interiorismo ultracalibrado, y en el espacio social aparecen definidas tres áreas: la oficina de trabajo de Pastiche, un living sumamente despojado y la zona Félix, dedicada a los juguetes de su hijo de casi 3 años. Más allá de la inusitada luz que entra por el balcón, la evidente nobleza del edificio y la disposición consciente de los pocos detalles, lo más especial de esta casa es que el conjunto es de suma naturalidad.</p>
<p>Lucía Ottonello, 30 años, diseñadora y mentora de Pastiche, encargada del departamento de diseño de Uniform, se parece a su casa. En unas semanas nacerá Marino, y aunque la panza pretérmino no se impone físicamente, la conversación se detiene en las decisiones prácticas, como la elección del nombre con sesgo imperial (y una cierta oposición social), la independencia posible y la imposible: “Me acuerdo cuando me fui de viaje por primera vez, yo decía que Félix era como una mosquita. Quería dejarlo acá y trabajar, pero no sucede, no sos la misma, no hay marcha atrás, no me lo podía sacar de la cabeza”.</p>
<p>El perfil pragmático de Lucía es, también, aprendido. La criaron sin aspavientos ni ceremonias, compartiendo una mesa gourmet y surtida y comiendo de todo –es capaz de imitar a su madre recordándole “las veces que te he dado rana”–, pero el ascendente italiano no se expresó en su cocina hasta que la escena familiar reclamó un poco más de acción: “Estaban todos sentados a la mesa y yo no sabía qué hacer, pero pensaba ‘¿Qué le vas a dar de comer a esta gente? ¿Vas a alimentar a tu familia con cajas?’”. Se ríe bastante de la culpa que atraviesa la conciencia doméstica de las mujeres cerca de los 30; al final, la alegría de alimentar y el aprender a cocinar replican un relato publicitario fundamental: Lucía es la cocinera complacida del aviso del caldito.</p>
<p>Vida y resurrección. En 2007 nació Pastiche y una versión del streetwear  que al principio parecía ajena, luego fue asentándose en la cultura de consumo y finalmente se viralizó, aunque la pionera ya no estaba para contarlo. A su vuelta en 2012, después de unos años de descanso relativo, la propuesta había decantado en una colección urbana de elegancia subjetiva, en general rockera, por momentos muy sofisticada y nocturna, con alusiones vintage. Cruzada por apliques y calados y texturas que actualizan el sentido práctico de una camisa o un sweater. El perchero de Pastiche podría ser el de alguien que entendió y defiende lo que le gusta, y en el que cada insumo es necesario para la construcción del estilo total.</p>
<p>“Creo que Pastiche tiene, sobre todo, una identidad supermarcada, algo que  se logra siendo fiel a lo propio sin dejarse prostituir por las tentaciones, que hay muchas, por ejemplo, la información que llega de todos lados, se da mucho el levante. Tenemos una morfología simple, casi todas las prendas son normales con un extra de pienso”.</p>
<p>Los avances en el entrenamiento, la información y la sensibilidad de los consumi- dores locales de moda contribuyeron con el mercado en general, explica. De alguna manera, se hizo posible presentar productos más de vanguardia, como los de la línea Leap para la que trabaja, y descubrir que son bien recibidos y demandados.</p>
<p>Su visión global se sostiene en la experiencia mixta con Uniform: “Me encanta tener los dos polos. Por un lado, trabajo con una empresa que está en todos los shopping, con muchos locales, con 300 o 400 artículos por temporada. Y, por otro, en mi casa trabajo con mi hermana, haciendo una camisita, tres camperitas, por ahora vamos así, pero no hacemos más de diez productos, si bien vamos creciendo”.<br />
En la pequeña escala también están incluidas las proyecciones, que Lucía for- mula en una declaración de intenciones compartida con su hermana Florencia, socia impulsora del segundo movimiento de Pastiche: “Juego y tranquilidad. Lo hacemos porque lo disfrutamos. Y creo que, si es posible, es muy inteligente tomarse las cosas que te gustan así. Es una actitud para la vida. No tengo un arcoíris detrás, ni me encandilo cada día cuando me levanto (ríe). Soy positiva y bastante relajada. No puedo quejarme: tengo una familia divina, un trabajo que me encanta, unas amigas que adoro, estoy reagradecida. Priorizo más el día a día y caminar bien, disfrutar con mi hermana y vender lo que me gusta. Me podrán decir que no tengo ambición, pero no quiero descuidar lo que hago, y esa es mi ambición”.</p>
<p>Por Marina Barrientos<br />
Foto Camila G. Jettar</p>
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		<title>la twittera académica</title>
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		<pubDate>Thu, 23 May 2013 04:32:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>BLa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Soon]]></category>
		<category><![CDATA[Internet]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnología]]></category>

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		<description><![CDATA[Las ideas de Jana Rodríguez Hertz podrían haber permanecido en las sombras si no hubiera abierto una cuenta de twitter para dar vida pública a las propuestas sobre los cambios que cree que deben existir en la educación]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a  href="http://www.revistabla.com/la-twittera-academica/jana/" rel="attachment wp-att-28524"><img class="alignleft  wp-image-28524" style="margin: 10px 20px;" alt="" src="http://www.revistabla.com/wp-content/uploads/2013/05/Jana.jpg" width="300" height="450" /></a></p>
<p>Doctora grado 5 en matemática. Las ideas de Jana Rodríguez Hertz podrían haber permanecido en las sombras si no hubiera abierto una cuenta de twitter para dar vida pública a las propuestas sobre los cambios que cree que deben existir en la educación. Políticos, periodistas, colegas y voyeurs forman parte de su corte de 1.369 seguidores.</p>
<p>Todo empezó hace dos años, cuando JRH elevó su perfil al abrir su perfil <a  title="Twitter.com/janarhertz" href="https://twitter.com/janarhertz" target="_blank">twitter. com/janarhertz</a> y mandar a varios políticos un plan de lo que consideraba que debía hacerse en ciencias en materia de inversión: “El único que me contestó fue el Guapo (Larrañaga): ‘Gracias, vamos a leerlo’, me dijo”. A partir de esos tuits inaugurales, el periodista Leonardo Ha- berkorn y el diputado del MPP Tati Sabini se convirtieron en sus seguidores; Daniel Ríos de El Observador la entrevistó sobre las nuevas formas del manejo de la infor- mación en la educación; Alfredo García del Semanario Voces le ofreció hacer una columna y Jaime Clara la llamó de radio Sarandí: “Hay muchos medios a los que tuve que decir que no. A mí me interesa potenciar la imagen de la mujer, desa- rrollar tópicos que me parecen indispensables a la hora de discutir la educación, fomentar el apoyo a las ciencias básicas, pero no me interesa especialmente salir en los medios. Creo que la fama, más que ayudar, molesta”.</p>
<p>Jana nació y estudió en Rosario, Argentina, hizo un breve pasaje por Río de Janeiro y se doctoró en Matemática en Uruguay, donde vive desde hace 19 años. Es la mayor de cinco hermanos –su padre era contador público con una maestría en Economía y su madre especialista en Estadística– y la primera mujer grado 5 en Matemática del país, lo cual la enorgullece y a la vez le parece tremendo. Hay dos características propias de las que tiene mucho para decir: su edad y su sexo. A saber: “No soy joven, tengo 43 años. En Uruguay dejás de ser joven más o menos a los 90. Para mí está mal esa cultura de forever young, sobre todo porque tapás a los jóvenes de verdad. Estoy en la edad madura y en un momento de hacer cosas, y que me digan ‘sos demasiado joven’ me irrita, es más, me costó llegar a ser grado 5 por la edad. En otras partes del mundo sos grado 5 cuando tus méritos así lo indican, tengas la edad que tengas”.</p>
<p>Lee la nota completa: <a  href="http://bit.ly/RevistaBLaOnlineMAYO" target="_blank" rel="nofollow">http://bit.ly/RevistaBLaOnlineMAYO</a> (pag. 84)</p>
<p>Por Jeannette Sauksteliskis<br />
Foto Camila G. Jettar</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Gatos Aeróbicos</title>
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		<pubDate>Wed, 22 May 2013 23:27:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>BLa</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Humor]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; ¿Quién dijo que los aerobics eran solo para humanos? &#160; Fuente: Fanpage de la DJ Paola Dalto]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="full-width"><div class="videos"><iframe width="959" height="539" src="http://www.youtube.com/embed/rL82YimQVFI?feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Quién dijo que los aerobics eran solo para humanos?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: Fanpage de la DJ Paola Dalto</p>
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