Fines de la década de 1990 y la televisión acunaba el bricolage. Sara Perrone escribió una carta a los productores de Muy buenos días, que conducía la siempre correcta y encantadora Verónica Peinado. Por aquel entonces Adriana Da Silva era movilera y Leonardo Lorenzo daba sus primeros pasos en televisión.
Perrone se postulaba para tener un bloque en el programa enseñando manualidades. La producción la aceptó de inmediato. Y después, cuando Peinado se fue a vivir fuera de Uruguay, fue convocada para unirse a la conducción –junto a Da Silva y Leonardo Lorenzo– del programa que se transformaría en Buen día Uruguay, un magazine que lleva 14 años en el aire. La voluptuosa Sara Perrone ha hecho de todo: desde enseñarnos a confeccionar una pollera recta –con el toque especial de una tabla en vez de un tajo–; protagonizar una especie de stand up con chistes tan malos como irresistibles (“–Qué le dice un chino a un piano? –No te cleo”); protagonizar un pequeño musical desafinando con acierto; preguntarle con la cabecita levemente inclinada hacia el costado a Alfredo Etchegaray: “Sos materialista?”; y correr con los jugadores de Nacional en un entrenamiento. Si fuera necesaria una pelea mediática, es la primera en arremangarse y salir a golpear un poquito.
Sara Perrone lleva casi 15 años entendiendo el negocio de la televisión como pocos en nuestro medio. Cuando fue necesario enseñar corte y confección lo hizo, y cuando la televisión pidió gresca, supo aportar los condimentos para estar a la altura. Toda una guerrera.